El proyecto transformará el entorno en un espacio de inspiración para descubrir Euskadi, con intervenciones sutiles que no alteren la experiencia cotidiana de los usuarios; se desarrollará en dos fases, primero con intervenciones en la estación y el tr
Basquetour y el Ayuntamiento de Bilbao han puesto en marcha una colaboración estratégica para reforzar el papel del Funicular de Artxanda como uno de los recursos turísticos más visitados de la ciudad, integrando su valor patrimonial y su función como transporte público con nuevas oportunidades de inspiración turística para quienes la visitan.
Desde hace más de un siglo, el Funicular de Artxanda es un elemento esencial del paisaje cotidiano de Bilbao: conecta el entorno urbano con la naturaleza y ofrece una de las vistas más emblemáticas de la ciudad. Este proyecto conjunto parte de una premisa clara: preservar su identidad como servicio público, manteniendo su estética funcional y patrimonial, y evitar su transformación en una atracción tematizada.
Ambas entidades apuestan por un modelo equilibrado que permita aprovechar el creciente uso turístico del funicular —motivado tanto por la experiencia del trayecto como por el atractivo del mirador— sin que ello eclipse su uso cotidiano por parte de la ciudadanía.
Para el director de Basquetour Agencia Vasca de Turismo, Daniel Solana, “el funicular es uno de los atractivos turísticos más emblemáticos que tiene Bilbao, ya que no solo facilita el acceso al monte Artxanda, sino que también se convierte en una experiencia en sí misma. Este histórico medio de transporte permite a los visitantes disfrutar de una de las mejores vistas panorámicas de la ciudad, convirtiéndose en un atractivo imprescindible para quienes desean comprender la transformación urbana de Bilbao desde las alturas. Además, su valor patrimonial y su integración en la vida cotidiana de los bilbaínos lo consolidan como un símbolo de identidad local que enriquece la experiencia turística, combinando historia, paisaje y movilidad sostenible”.
Para Nora Abete, Teniente de alcalde y concejala del área de Movilidad y Sostenibilidad del Ayuntamiento de Bilbao, “el Funicular no solo es un medio de transporte, sino que se ha convertido en una gran puerta de entrada a la experiencia turística de Bilbao y de Euskadi”. En ese sentido, señala que durante el último año, el funi ha registrado cerca de un millón de personas viajeras. “Son cifras que nos hacen sentir orgullosos y que confirman que estamos ante uno de los puntos más emblemáticos y más vivos de Bilbao”, ha indicado.

Una oportunidad para ampliar la experiencia del visitante
El incremento de visitantes ha puesto de manifiesto una oportunidad: muchos turistas acceden al funicular atraídos por la experiencia, pero al llegar a la cima no encuentran una continuidad clara. La colaboración entre Basquetour y el Ayuntamiento busca precisamente dar respuesta a este reto, conectando esa emoción inicial con un relato más amplio del territorio.
El objetivo es transformar el entorno en un espacio de inspiración que invite a descubrir Euskadi en su conjunto, integrando contenidos sobre la historia del funicular, el paisaje visible desde el mirador y propuestas como el Euskadi Basque Country Grand Tour o el Basque Industrial Tourism.
Actuaciones respetuosas e integradas en el espacio
El proyecto se desarrollará de forma progresiva. La primera fase se centrará en intervenciones sutiles y coherentes con el entorno:

Un espacio dinámico de información en la zona de descenso
En la zona de espera para la bajada se concentrará el punto de información turística más visible, concebido para mantener el equilibrio con la identidad del espacio:
Asimismo, se favorecerá la permanencia en este espacio mediante la gestión de los tiempos de acceso al andén y mensajes informativos que inviten de forma natural a explorar los contenidos disponibles. La experiencia se completará durante el descenso con un audio sutil que transmita la esencia de Euskadi como territorio diverso, cercano y auténtico.

En una segunda fase se actuará sobre el espacio del mirador, habilitando un área de inspiración con elementos informativos integrados —como cubos interpretativos— que aborden:
Resultados esperados
Con esta iniciativa, Basquetour y el Ayuntamiento de Bilbao persiguen: